El Reglamento (UE) 2026/1030, que entra en vigor el 1 de junio de 2026, establece un marco común para calcular y divulgar las emisiones de gases de efecto invernadero asociadas a los servicios de transporte de mercancías y pasajeros. Su principal objetivo es que los datos de emisiones sean comparables, fiables y homogéneos en toda la Unión Europea.
La norma nace porque, según reconoce el propio reglamento, muchas empresas utilizan métodos distintos para calcular emisiones, lo que dificulta comparar servicios y puede dar lugar a información engañosa sobre el impacto ambiental del transporte.
El reglamento se aplica a:
- transportistas,
- organizadores de servicios de transporte,
- operadores de centros nodales,
- expedidores,
- intermediarios de datos,
- desarrolladores de herramientas de cálculo o bases de datos relacionadas con emisiones.
- servicios de transporte que comiencen o terminen fuera de la UE si realizan operaciones dentro del territorio europeo.
Un punto importante es que el reglamento no obliga automáticamente a todas las empresas a calcular emisiones. Se aplica cuando una entidad decide calcular y divulgar esa información o cuando otra normativa europea o nacional exija hacerlo.
La metodología obligatoria será la norma EN ISO 14083:2023, que pasa a convertirse en la referencia común para el cálculo de emisiones de transporte en la UE.
El cálculo deberá realizarse de forma desagregada por servicio de transporte y considerando todas las emisiones, tanto las derivadas del uso del vehículo como del suministro energético asociado.
El reglamento prioriza el uso de datos primarios reales, aunque permite utilizar datos secundarios y valores por defecto bajo determinadas condiciones.
Además, toda información sobre emisiones que se comunique a terceros con fines comerciales o regulatorios deberá incluir los datos calculados conforme a las reglas del reglamento y presentarse de manera clara y transparente.
Entre los aspectos más relevantes destacan varios plazos:
- antes del 2 de diciembre de 2029, la Comisión Europea deberá crear una base de datos común de valores por defecto de emisiones;
- antes del 2 de junio de 2030, deberá existir una herramienta de cálculo gratuita y simplificada orientada especialmente a microempresas y pymes del transporte.
En definitiva, este reglamento supone un paso importante hacia la estandarización del cálculo de emisiones en el sector transporte y logística, especialmente en un contexto donde la sostenibilidad y la transparencia ambiental son cada vez más relevantes en contratos, licitaciones y reporting corporativo.